
Euphorbia susannae
EuphorbiaceaeEuphorbia susannae · una bola verde cubierta de tubérculos cónicos en espiral, sin una sola espina, que con los años se rodea de hijuelos hasta llenar la maceta. Endémica del Pequeño Karoo sudafricano. Cultivada al sol pleno en Almería.
Sobre Euphorbia susannae
Cuerpo globoso de un verde claro casi jugoso, cubierto por completo de tubérculos cónicos y romos dispuestos en espirales muy regulares. No tiene espinas, y eso la separa a simple vista de casi todas las euphorbias suculentas: se puede tocar sin cuidado, cosa poco frecuente en el género.
Empieza como una cabeza única y con los años va sacando hijuelos alrededor hasta formar un montículo apretado de decenas de cabezas. Es lenta, así que un grupo grande es una planta vieja, no una planta forzada.
Es endémica del Pequeño Karoo, en el Cabo Occidental sudafricano, y en su hábitat vive casi enterrada entre esquisto, con solo la corona de tubérculos asomando. Está catalogada como especie amenazada en estado silvestre.
Ficha botánica
| Nombre científico | Euphorbia susannae | |
| Familia | Euphorbiaceae | |
| Origen | endémica del Pequeño Karoo, Cabo Occidental (Sudáfrica) | |
| Hábitat natural | suelos de esquisto, medio enterrada entre piedras | |
| Tamaño adulto | cabezas de 5-8 cm; el grupo pasa de 20 cm de ancho | |
| Floración | ciatos pequeños de color amarillo verdoso, en primavera | |
| Propagación | hijuelo; deja secar el corte y lava el látex antes de plantar | |
| Toxicidad | látex blanco irritante |
Cuidados
El cuello es su punto débil. Sustrato mineral, maceta que seque rápido y riego a la base dejando secar por completo entre uno y otro. En invierno, prácticamente nada: por debajo de 8 °C, a cubierto y en seco.
Quiere mucha luz, pero agradece filtro en las horas centrales del verano: es de piel fina y el sol directo de julio en Almería le marca los tubérculos. Los hijuelos se separan con la mano; lava el látex con agua y deja secar el corte tres o cuatro días antes de plantarlos.
Curiosidad
Que no tenga espinas no significa que esté indefensa: su defensa es química, no mecánica. El látex blanco de las euphorbias es irritante y de sabor repulsivo, y a un herbívoro le basta un bocado para no repetir. Renunciar a la espina y confiarlo todo al látex le permite dedicar a crecer los recursos que otras gastan en pinchos — y explica por qué es tan agradable al tacto y tan poco recomendable de podar sin lavarse las manos.
Luz
Sol directo o luz muy brillante
Riego
Escaso: dejar secar el sustrato entre riegos; reducir en invierno
Sustrato
Sustrato mineral muy drenante, específico para cactus y suculentas
Temperatura
Proteger por debajo de 8-10 °C (sensible al frío)



